Here’s how we covered this increasingly serious problem in the resort town of Iquique in Northern Chile.
For all my latino friends, I’m posting as the article appears in print, in Spanish this time!
No Tenemos un Problema de Basura en Iquique
Por Geoffrey Thompson
Me encanta contarle a la gente sobre nuestro amado Iquique, porque como la mayoría de los Iquiqueños sabe, este es un lugar muy especial. Con el pasar de los años, hemos tenido amigos que han venido a visitarnos desde los Estados Unidos y otros lugares, y ellos casi siempre dicen las dos mismas cosas:
1. Cúan increíblemente hermoso es Iquique, con el Cerro Dragón, los cerros de Alto Hospicio, y la pendiente suave de nuestro pueblo que recorre cuesta abajo nuestras maravillosas playas públicas; y
2. Al mismo tiempo, cuán sucio es Iquique, especialmente, como una ciudad turística.
El decir que tenemos demasiada basura sobre los caminos de muchas calles y playas en Iquique es evidente, y fácil de ver. Pero lo que no diré es que los Iquiqueños tenemos “un problema de basura”. Yo preferiría decir que, en temas de basura y limpieza, tenemos un problema de corazón, o problema de actitud --porque la basura en si es inanimada. En otras palabras, el problema no es de la basura, es de las personas que dejan basura, o tiran basura. Todavía no he visto una lata de cerveza caminando por si sola de la tienda, y lanzándose en Playa Brava. Siempre hay una mano humana involucrada.
Pareciera que cada sociedad, alrededor del mundo lucha con este tema eventualmente. Los Europeos aprendieron esta lección hace medio siglo atrás, y hoy por lo general son recicladores, que usan y re-usan botellas de vidrio para leche y agua, separando basura por clasificación, y convirtiendo en una ofensa multable el botar cualquier cosa desde la ventana de tu auto, que es más grande que un loro.
Antes de los 60s, los turistas en los Estados Unidos decían las mismas cosas que hoy dicen de Iquique – que Los Estados Unidos era un maravilloso país, con mucho para ver y hacer, pero con demasiada basura y desperdicios. Los Europeos estaban disgustados con razón, pues la vista de la nueva autopista interestatal con 10 pistas, estaba decorada con papel de comida rápida en todos lados y un montón de basura alrededor de cada vuelta. Por esa razón, el Presidente Kennedy ayudó al lanzamiento de la campaña llamada ”Pitch In!¨
¨Pitch In¨: En Inglés tiene dos significados. Primero, significa ¨tirar o botar¨- pero también significa ¨que todos participen¨.
“Pitch In” fue un programa nacional de limpieza que le costó al gobierno de Estados Unidos casi nada, pero que básicamente puso la responsabilidad en cada ciudadano para hacer sólo dos cosas cada día:
1. Participar- en asegurarse que tu propia basura sea puesta en forma adecuada; y
2. Participar- en recoger sólo un poco de basura de la calle, que alguien más haya tirado.
Todo el gobierno de Estados Unidos promovió este plan de limpieza nacional con anuncios, y entrega de tarros de basura por todo el país que decía “Échenos Una Mano” del otro lado. Eso, más un buen discurso del Presidente Kennedy titulado “No Preguntes” (“No preguntes lo que tu país puede hacer por ti…mejor pregunta qué puedes hacer tú por tu país,”) ¡y en menos de 5 años, los Estados Unidos estaba limpio! ¡Impéque!
¿Pero, en qué nos ayudó el Presidente Kennedy para arreglar, un problema de basura, o un problema de actitud? Sugeriría la última opción. Como en Iquique hoy, en los Estados Unidos de ese entonces no faltaban tarros de basura. De lo que carecíamos era de una filosofía personal que dijera “Este es mi hogar, y quiero vivir en un lugar limpio”. Al alentar a todos los ciudadanos para recoger por ellos mismos, y recoger por otros después, la mentalidad completa de una nación cambió de “este es el trabajo del gobierno” a “este es mi trabajo.”
No hace demasiado tiempo atrás en el césped de nuestro departamento vi a mi esposa y a su vecina mientras paseaban sus perros respectivamente. Después de que el perro de mi esposa defecó, ella recogió la muestra de éste con una servilleta, la puso en una pequeña bolsa, y la tiró en el basurero. La vecina dejó la muestra de su perro sobre el césped, como era usual. Pero ella observó a mi esposa. Días después, vi a la misma vecina, con el mismo perro defecando en el mismo césped, sólo que esta vez con algo diferente. Ella ahora tenía una servilleta y una pequeña bolsa en su mano, ¡y estaba recogiendo la caca de su perro también!
La limpieza es contagiosa, cuando tienes una actitud correcta. Si todos nosotros pensáramos que es el trabajo del gobierno el mantener Iquique limpio, nuestro pueblo seguiría mugriento. Pero si todos decidiéramos que Iquique es mi hogar, y que estas hermosas playas son mis playas, entonces todos elegiríamos “echarle una mano” y comenzar a hacer que Iquique luzca como un hogar del cual sentirnos orgullosos.
La mayoría de la gente cree en la frase “traten ustedes a los demás tal y como quieren que ellos los traten a ustedes” como una base para vivir bien con nuestros conciudadanos. En ese contexto tengo que preguntarme algo: ¿Botaría mi basura frente al césped de mi vecino? ¡Por supuesto que no! Una vez que comprendo que todo lo de Iquique es tanto de mi vecino como mío, mi actitud cambiará.
No tenemos un problema de basura. Tenemos un problema de actitud.
Dos preguntas para mis queridos Iquiqueños-
¿Actitudinalmente, estás dispuesto a limpiar por ti mismo?
¿Actitudinalmente, estás dispuesto a limpiar por otros, por el bien de Iquique?
GWT